Mi Fan Fic de Harry Potter
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Sirius Black
Mi Fan Fic de Harry Potter
Aqui les dejo mi primer Fan Fic, quizas sea el único, ya que va a ser muy largo, se trata de una especie de diario de vida magico, comienza cuando Sirius tiene que ir a Callejon Diagon, espero que les guste
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El Diario Mágico de Sirius Black


1. - El Callejón Diagon


Este diario es propiedad privada del señor Sirius Black, aquí se guardan todas sus vivencias más secretas.
Hola diario, me voy a presentar me llamo Sirius y tengo 11 años. Acabo de llegar de comprar los útiles para poder ir a Hogwarts, demás de comprarte a ti, ahora veamos como funcionas.
- Vamos, elfo mis padres te enviaron a cuidarme – dijo Sirius, él era un chico delgado, alto para su edad, y algo que lo caracterizaba eran sus grandes ojos azules que contrastaban con su cabello negro azulado.
- Claro amo, a donde quiere ir primero – dijo el elfo de la familia Black, era un elfo joven provenía de una larga familia de elfos que habían servido a es familia.
- Tenemos que ir a dejar nuestro equipaje primero, ¿Cómo se llama la posada donde nos vamos a quedar?
- El Caldero Chorreante, Señor.
Cuando entraron al lugar estaba repleto de brujos y brujas, el chico y su elfo se acercaron a la recepción.
- Chico si quieres una habitación, este lugar esta lleno – dijo el caballero que estaba atendiendo.
- No, no señor. Vengo a la habitación que reservo la familia Black.
- Espera, voy a buscar tu llave – el señor empezó a buscar en un gran libro que las reservaciones, cuando se acerco donde estaban mas llaves y saco una - Aquí están tus llaves chico, la habitación es la 23.
- Gracias.
Luego de caminar hacia las escaleras de repente se detuvieron.

- Ya elfo hasta aquí me cuidas, yo voy a comprar mis cosas – Dijo Sirius con tono desafiante.
- Pero amo, la señora dijo que tengo que vigilarlo
- Yo también soy tu amo y tienes que obedecerme.
El elfo se quedó allí sin moverse, tenia que ser le fiel a sus amos, lo único que pudo hacer fue observo como su amo se alejaba.

En cuanto entro al Callejón reviso su lista de útiles
- ufff… tendré que ir a librería primero.
En cuanto llego estaba repleta, casi no había espacio, pero como él era muy delgado pudo pasar muy fácilmente por la gente y llego al aparador donde se encontraba el dueño de la tienda a tendiendo a la gente.
- Por favor a todos los voy a atender no se desesperen – dijo el dueño con un gesto de desesperación, en cuanto se acerco a Sirius y dijo – Hijo ¿qué libros quieres?.
- Todos libros para primero año señor.
- Espera te los traigo.
Después de un rato regresó el caballero con una rumba de libros y se los envolvió para que se los llevara más fácilmente. En cuanto logro salir de la tienda, vio que había una tienda de objetos de Quidditch, se acerco a observar lo que había mientras unos chicos hablaban.
- Wow, mira el nuevo modelo Cometa, es mucho más aerodinámica – Comento un chico.
En cuanto paso un chico que tenia aspecto de enfermo, que al parecer iba con sus padres.
- Puedo ir a ver la nueva escoba papá- dijo el chico
- No Remus, no tenemos tiempo, tenemos que comprar tus útiles primero, después vienes y la ves.
Ya habiendo comprado todo los útiles menos su capa vio una tienda donde mostraban un aviso “Nuevo Diario Mágico, contara todas tus vivencias como si fuera un libro “, el chico no aguanto la tentación de comprarse uno y después fue a la tienda de donde hacían las capas. En cuanto entro solo había un chico en la tienda.
- Ven chico ven para tomarte las medidas – dijo la señora.
Sirius se acerco y en cuanto termino con el otro chico le puso un gran pesado de tela encima y comenzó a tomarle las medidas.
- Ya chicos, regreso en un rato mas, siéntense allí y esperen que les traeré las capas.
Ambos se sentaron en un sillón que había cerca.
- Hola, me llamo Sirius Black.
- Yo me llamo Remus, Remus Lupin- Era el mismo chico que había visto en la tienda de Quidditch, tenia un aspecto de enfermo el cabello color castaño claro, ojos dorados y eso lo hacia parecer más pálido.
- También entraste a primero cierto.
- Si, espero ansioso el primer día.
- Todos estamos igual.
En ese momento Sirius saco su nuevo diario, y empezó a leer las instrucciones.
- ¿Qué es eso?
- Es un diario mágico, lo acabo de comprar.
- ¿Y cómo se usa?
- Aquí dice que después de escribir mis datos, tengo que escribir o rallar algo en la hoja y diario sabe inmediatamente lo que hice en el desde el día que escribí por ultima vez.
Después de conversar un rato, la señora llego y les entrego sus capas, ellos se pusieron de acuerdo en irse juntos, en el tren Expreso a Hogwarts en le próximo mes.
2. –El Sombrero seleccionador
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Ya en la estación, Sirius espero un rato a su amigo, pero el no llego, entonces él subió solo al tren y choco con un chico.
- Eh… cuidado fíjate donde caminas- dijo él.
- Disculpa.
- No sabes con quien estas tratando chico – dijo en tono desafiante - ten cuidado.
- Te crees muy peligroso.
- Me llamo Severus Snape, que no se te olvide ese nombre- dijo el chico que tenia el cabello muy lacio y con aspecto grasiento.
Sirius lo miro con mala cara y se alejo. Mientras buscaba algún compartimiento vació, donde encontró a su amigo profundamente dormido.
- Así que aquí estabas - le dijo, pero él seguía profundamente dormido - por lo que veo, este va a ser un viaje muy aburrido.
En ese instante un chico abrió la puerta del compartimiento.
- Oye, puedo estar con ustedes, porque no hay ningún compartimiento vació.
- Claro, así me haces compañía – Dijo mientras observaba como dormía Remus.
- Hola, me llamo James Potter – era un chico delgado con cabello desordenado y negro, tenia ojos color castaño, llevaba anteojos.
- Sirius, Sirius Black.
- Y él quien es – dijo James, señalando a Remus.
- Es un amigo que me hice el día que fue a comprar los utiles, pero parece que está muy cansado y cuando lo encontré estaba dormido.
- Parece enfermo.
- Si la vez que lo vi estaba igual.
Durante el camino Sirius y James se fueron todo el tiempo conversando, y Remus no se despertaba con ningún tipo de ruido, incluso cuando lanzaban carcajadas parecía que ni un terremoto lo despertaría.
- Remus, despierta ya llegamos- dijo Sirius mientras lo zamarreaba.
- Gracias…, disculpa me quede dormido.
- No te preocupes tuve compañía.
Los tres chicos se bajaron del tren, y de repente un enorme hombre llamaba a todos los chicos de primero.

Todos se subieron a unos botes y cruzaron el lago, en cuanto llegaron al castillo, vieron a una profesora.
- Soy la profesora McGonnagall, sólo los de primero síganme, cuando diga sus nombres pasen al frente para ser seleccionados.
En cuando entraron todos estaban muy nerviosos, y el sombrero empezó a cantar una canción y en cuanto termino la profesora abrió un gran pergamino y dijo.
- Lily Evans – en ese momento subió una chica y se sentó una silla que estaba en el centro, en ese momento le pusieron el sombrero, y el grito – Gryffindor!!!
- Severus Snape – El sombrero no alcanzó a tocar su cabeza en cuanto grito –Slytherin!!!!
- Janne Spaulding , Gryffindor!!!!
- Angelica Bristoun, Slytherin!!!
Mientras seguía la selección los chicos cada vez se ponían más nerviosos, especialmente Remus, él parecía estar más pálido de lo normal.
- Remus Lupin – En cuanto Remus escucho su nombre, parecía que se iba a desmayar, pero subió y el sombrero grito – Gryffindor!!!
- Richard Kleneth- Huffenpuff!!!!
Cada vez quedaba menos gente, James y Sirius empezaban a ponerse tan pálidos como Remus.
- Peter Pettigrew – Pero nadie llegó, todos los chicos que quedaban se pusieron más nerviosos, cuando un chico pequeño y regordete entro corriendo – Tu debes ser Peter.
- Si – dijo el chico agitado.
- Sube es tu turno – el chico subió, con él el sombrero demoró más que con ningún otro chico, cuando de repente dijo – Gryffindor!!!
Ya casi al colapso de los nervios Sirius y James esperaban.
- Sirius Black – en el instante que el sombrero toco su cabeza grito – Gryffindor!!! Lo mismos paso con James.
Después de la selección empezó el banquete. Todos estaban muy emocionados de haber quedado en Gryffindor, todos menos Sirius quien tenia mucho miedo de saber lo que su madre diría al saber en la casa que había quedado.
3. –Severus Snape, el Chico de Slytherin

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Al día siguiente más relajados, fueron a desayunar. Todos estaban más tranquilos, todos excepto Sirius.
- Qué te pasa Sirius pareces nervioso, tranquilo ya paso la selección- dijo James, mientras Remus al escuchar estas palabras largaba unas carcajadas.
- Es que a mi madre no le gustara saber en la casa que quede.
- Pero tendría que estar, además quedaste en Hogwarts – dijo Remus en tono consolador.
- Es que ustedes no saben como es mi madre.
En ese instante entro una lechuza, y dejo caer sobre Sirius una pequeña carta color rojo. Se escucharon muchos murmullos en todos el Salón.
- Miren el chico de primero recibió un Vociferador - Sirius abrió la carta con temor. Cuando una voz inundo todo el Salón.
- “ Como es posible que hayas quedado en Gryffindor, deberías haber quedado en una casa como Slytherin” – Sirius cada vez que escondía más en su asiento- “ Has manchado el apellido Black “.
Nadie de atrevió a decir algo, solo comieron. Ya era hora de su primera clase en el horario era Transfiguración.

- Bienvenidos alumnos primero, ustedes ya me conocen soy la Profesora McGonnagall, yo imparto Transformación y hoy les enseñare a transformar una aguja en una ramita.
La clase estuvo muy aburrida, los chicos solo lograban transformar las agujas, de toda la clase sólo dos alumnos habían logrado en hechizo con existo, uno de ellos era una chica llamada Lily Evans y el otro era Remus quien tuvo que soportar la vergüenza de que sus amigos le hicieran referencias como si fuera una especie de Dios.

La siguiente clase era Pociones la impartia un profesor ya muy anciano, esta clase era duples con la casa de Slytherin.
- Mis queridos nuevos alumnos, no quiero desilusionarlos, pero muy poco tienen el don de poder manejar el arte de hacer pociones a la perfección – Dijo él con una mirada de compasión, mientras uno de los chicos de Slytherin lo miraba con admiración – Bueno sin mas preámbulos, hoy les enseñare la poción somnífera. Habrán su libro en la pagina 104, allí salen las instrucciones.
Mientras todos los alumnos empezaban a sacar los ingredientes, James y Sirius conversaban.
- Estoy aburrido – dijo Sirius.
- Yo también, podríamos hacer algo.
- Mm… ¿cómo que?
- Como jugarle alguna travesura a alguien.
- Me gusta como piensas amigo – Ambos empezaron a escabullirte, hasta llegar donde estaba Remus y un chico llamado Peter.
- Ustedes dos que hacen aquí, el profesor los va a castigar – Dijo Remus.
- Amigo no te pongas nervioso sólo queremos hacer las cosas más entretenidas.
- No se les ocurra hacerme alguna travesura – Dijo Remus.
- Amigo, aunque seas el blanco perfecto – Los ojos de Sirius brillaron de una forma maligna - estaba pensando en un chico con el que me tope en el tren, se creía muy importante alguien tiene que darle su merecido – dijo Sirius en tono malévolo – No sabes cuanto ansió, ver su cara horrible retorcerse.
- ¿Cuál es? – Pregunto James.
- Aquel que tiene el cabello grasiento y nariz enorme, ese de Slytherin cuando lo vi se creía muy importante.
- ¿Qué piensas hacer?.
- Será una sorpresa sólo observen – en ese instante Sirius se escabullo entre los alumnos en el aula, hasta llegar justo detrás el chico llamado Severus, solo se inclino un poco y puso unos polvos encima y regreso con sus amigos.
- Pero no a pasado nada – dijo Remus.
- Calma solo tiene que tomar ese jarrón con agua y mancharse un poco y veras – en ese mismo instante sucedió eso, cuando de repente hubo un estallido una gran nube de humo apareció donde esta él. Los chicos estaban expectantes a ver el resultado, por toda su cara habían aparecido unas enorme verrugas llenas de pelos. Miles de carcajadas se escucharon, los chicos estaban llorando de risa.
- ¿Quién le ha hecho esto a pobre chico? – Dijo el profesor, pero nadie contesto - creen que esto es muy gracioso eh... pero si estuvieran en su lugar no pensarían igual.
Mientras el profesor decía esto todos los alumnos intentaban aguantarse de no reír, en especial Remus, James, Peter y Sirius.
- La próxima vez, que esto suceda el culpable se arrepentirá. Ven conmigo chico, te voy a llevar con la enfermera – Mientras el profesor se llevaba a Severus, James y Sirius le hacían gestos – Tienen el resto de la clase libre, pero por castigo llevan doble tarea tienen que hacer la poción y escribirme un informe 2 pergaminos.
Los chicos ya saliendo del aula de Clases de Pociones, fueron al patio del castillo a conocer.
- Vaya que me salió bien la broma, hasta tenemos tiempo libre – dijo Sirius con una gran sonrisa – Hey chico gracias por no delatarnos ¿cómo te llamas?
- Peter Pettigrew, estoy con ustedes en la misma habitación – Dijo el chico regordete.
- En serio… mm…, debo haber tenido mucho sueño ayer.
- Seguro, además con todo lo que comimos – dijo James, mientras se hacia un gesto de satisfecho con el estomago sacando una gran panza – Sirius no sabia que tuvieras polvos especiales de Zonko.
- Estoy suscrito a esa tienda desde que tenia 9 años – Mientras Sirius decía esto sacaba una pequeña tarjeta de unos de sus bolsillos – pero esa fue sólo una pequeña broma, tengo muchas más que son buenísimas.
- Miren ese es el famoso campo de Quidditch – grito, Peter señalado unos grandes aros que se elevaban.

Los chicos conversaron durante horas, empezaron a conocerse incluso se perdieron la clase siguiente con lo entusiasmados que estaban.
4.- Primera Clase de Vuelo
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Unos días después ya se habían vuelto un grupo muy unido. Hoy Remus parecía mucho más sano de lo que lo conocían.
- Eih…Remus te ves más sano, que te hiciste- dijo James.
- …Lo que pasa es que suelo ser muy enfermizo por eso veces parezco más pálido de costumbre – dijo en tono nervioso.

Todos fueron a la clase que les tocaba, era la primera clase (para ellos) de Defensa Contra las Artes Oscuras, e iban atrasados.
- Rápido, rápido a esta clase quiero llegar temprano – dijo Remus que iba mucho más adelantado que sus compañeros.
- Recuerda que por ser él más pequeño, tengo las piernas más cortas – dijo Peter.
- No te excuses con eso, lo que pasa es que nos vienes trayendo corriendo desde la torre de Gryffindor – decía Sirius entre jadeos.
- Para, que si sigues así voy a morir – dijo James.
- Mm… creí que querías ser jugador de Quidditch, tendrías que tener un buen estado físico – decía Remus mientras cada vez iba más rápido.
- Pero ningún chico de primero a podido integrarse, todavía puedo esperar un año para ponerme en forma.
- Podrías ser el primero – se quedaron en silencio quedaba poco - Llegamos – dijo Remus, mientras silenciosamente abrir la puerta.
Allí estaba un profesor muy anciano, como la mayoría de los profesores de Hogwarts.
- Entren, entres chicos, todavía hay puestos por haya atrás – dijo el profesor en voz alta. Mientras los chicos se sentaban donde el profesor les había indicado – ahora tienen que hacerme un reporte de todas los hechizos existentes que pertenecen a las artes oscuras.
- ¿Todos?
- Si, todos los que salen en el libro de primer año.
Las clases fueron muy pesadas, era peor que cualquier castigo.

- Ya era hora que eso terminara, ni mi madre me a dado tan grandes castigos, eso que ella me odia – dijo Sirius, en ese instante unos chicos de cursos mayores pasaron por su lado.
- Hola, primito supongo que te preguntaras quién le aviso a tu madre sobre lo de tu casa – dijo una chica, de cabellos rubio y recogido, que llevaba la vestimenta de Slytherin.
- No Narcisa, no es necesario, sabia que le ibas a mandar esa carta.
- Siempre has sido la oveja negra de la familia, esto lo confirma todo.
- No entiendo porque mi madre me mandó un Vociferador, si siempre me dice que me odia.
- Quería que pasaras esa vergüenza – Dijo la chica en tono malévolo - Adiós primito espero que nos encontremos de nuevo - En ese instante Sirius susurraba “ espero que no”.

Los chicos siguieron su camino, ahora tenían que ir al campo de Quidditch, ya que tenían su primera Clase de Vuelo ese día. Cuando llegaron a la clase vieron a una profesoras muy joven, tenia el cabello castaño muy claro y unos ojos muy singulares amarillos.
- Bienvenidos a su primera Clase de Vuelo, mi nombre es Madam Hooch. Cada uno póngase al lado de una escoba y cuando yo les diga, extiendan la mano y digan, arriba!!.
Tal como dijo la profesora cada unos de los chicos de puso al lado de una escoba esperando la orden de la profesora.
- Digan, arriba – se escucho grito al unísono de todos los chicos que estaban allí, muy poco pudieron hacer la que escoba llegara a su mano, entre uno de esos estaba James.
- Wow, esto es increíble – dijo él.
- Parece que tu destino es el Quidditch James – Dijo Remus.
- Ahora quiero que todos se suban a sus escobas y vuelen un rato – Dijo la profesora.
En ese instante todos los chicos estaban en el aire, Peter era muy torpe en la escoba, mientras James volara de un lugar a otro muy rápidamente.
- Wow, estas hecho para esto – dijo Sirius mientras observaba como James se movía de un lugar a otro.
- Creo que me estoy mareando de solo verte – Dijo Remus.
- Pues mejor no te enfermes – Dijo James mientras pasaba rapidamente por su lado.
- ¿Cómo te llamas chico? – dijo la profesora mientras observaba a James.
- James Potter profesora.
- Pues en un futuro seguro te eligen buscador de Gryffindor, eres rápido – Dijo la profesora mientras observaba con orgullo a James, en ese instante un chico de Slytherin se acercaba hacia Sirius.
- ¿Tu fuiste el bromista?– dijo el chico.
- ¿Por qué quieres saber? – dijo Sirius, mirando despectivamente al chico.
- Severus, ven!! – grito el chico mientras, observaba a un grupo de Slytherin.
- ¡¡¡Así que aquí estas, maldito porque me hiciste eso!!! – Dijo el joven Severus, mientras se acerco directamente a ahorcar a Sirius.
- ¡¡¡Eih, Suéltalo!!! – Gritaron al unísono James y Remus.
- ¿Por qué tendría que soltarlo?, acaso ustedes me van a hacer algo – Dijo en tono desafiante - me la debe – susurro.
- Déjame… si quieres pelear, que sea de igual a igual… – dijo Sirius mientras trataban de sacar las manos de Severus de su cuello.
- Aquí no habrá peleas, 10 puntos menos por casa – Dijo Madam Hooch -. Ahora el señor Filch sabrá que hacer con ustedes – en ese instante la profesora se alejaba llevándose los dos chicos de sus capas.
Ya en el despacho de Madam Hooch, Sirius y Severus, se miraban con odio. Cuanto entro el conserje del castillo, él era el Señor Filch, con él venían la profesora y el Director de la escuela, Dumbledore.
- Chicos, me acabo de enterar que estaban protagonizando una pelea en la Clase de Vuelo – Dijo Dumbledore – ¿Quería saber porque peleaban?
Sirius sabia que se encontraba en problemas.
- Es que este chico fue quien me lanzo el hechizo de ayer – Dijo Severus en modo de protesta.
- Ya veo, quisiste vengarte, bueno aquí no se hacen las cosas así – Dijo Dumbledore mirando fijamente a Snape – por ese movito los dos serán castigados, claro que tu chico recibirás doble castigo.
- Si señor – dijo Sirius mientras bajaba la cabeza.
- Se lo dejo en sus manos Señor Filch – Dijo él mientras se dirigía a la puerta.
- Pero profesor Dumbledore, ahora que me prohibió torturar a los chicos como los castigo – dijo Filch, en ese mismo instante Sirius y Severus se miraron con temor.
- Bueno has que hagan algún tipo de trabajo, que se te haga pesado a ti, ya te dije que no es necesario torturarlos para que aprendan – dijo Dumbledore.
- Bueno señor – en ese instante salió, Dumbledore de la oficina – Chicos, en la mañana veo cual va a ser su castigo, ya que para ti es doble y no puede ser el mismo – Dijo Filch.
5. – El Castigo de Filch
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- ¿Te dijo con que te iba a castigar? – Dijo Remus.
- No tengo idea. Lo único que supe es que hasta el año pasado se le permitía torturar a los alumnos – Dijo Sirius.
- Me parece horrible – Dijo Peter.
- Si es lo mismo que pienso yo, y parece que con Snape pensamos lo mismo. Cuando Filch dijo eso, los dos nos hundimos en terror.
- ¿Pero cuando te van a castigar?- Dijo James.
- Hoy en la noche, pero para mí el castigo es doble.
- ¿Por qué?
- Porque Severus me delato, por la broma de la clase de Pociones.
- ¿Y por qué no mentiste? – Dijo James.
- En ese momento no se me ocurrió.
- Vaya, pensé que eras un gran bromista – dijo James mirándolo con desilusión.
- Lo soy, pero estoy recién empezando – Dijo Sirius con una sonrisa – Solo déjame conocer a los que me van a castigar.
Todos los miraron como si fuera una especie de loco.
- Oigan tenemos que irnos – Dijo Remus – nos toca Historia de Magia.

Ya en la torre donde se impartía la clase, estaban solo los alumnos de Gryffindor, el rumor de que Sirius había sido el bromista había corrido por toda la clase.
- Eih, bien hecho ese chico Snape, nos molesto toda la primera clase de Defensa Contra las Artes Oscuras – dijo una chica, con el cabello corto.
- No sabia que las había molestado – dijo él mirándola.
- Si, nos estuvo molestando toda la clase, junto con otra chica de Slytherin – Dijo una chica de cabello rojizo.
- ¿Cómo se llama chicas? – Dijo Sirius.
- Ella es Lily y yo soy Janne – Dijo la chica de cabello corto.
- Bueno yo me llamo Sirius, ellos son mis amigos Remus, Peter y James – Dijo Sirius mientras los chicos se sonrojaban.
- Entremos a la clase mejor, después seguimos conversando – Dijo Remus.
Mientras estaban en la clase todo se sentaron juntos, pero fue tan aburrida la clase que sólo Remus y Lily pudieron estar despiertos toda la clase, paso toda la tarde que fue muy aburrida.
- Te toca el castigo ahora – Dijo Peter a Sirius mientras todos salían de la sala de Encantamientos.
- Si, tengo que ir a las mazmorras para saber como nos va a castigar – Dijo Sirius.
- Espero que te vaya bien – Dijo Lily.

Cuando Sirius llego a las mazmorras, vio que Snape ya estaba allí esperando.
- Todavía no llega el Señor Filch – Dijo Sirius a Severus.
- No, espero el Director no haya cambiado de opinión con especto a las torturas – Dijo él.
- Lo mismo opino – Dijo Sirius, en ese instante se sintieron muy incómodos, había algo especial entre ellos que no se podían llevar bien. En ese instante apareció Filch.
- Como ahora el profesor no me deja torturarlos, van a tener que limpiar las mazmorras y guardar todos mis artefactos de tortura, y tu serás quien los moverá – dijo esto mientras indicaba a Sirius – todo esto tienen que hacerlo sin magia.

Fue una tarde muy larga, las mazmorras estaban muy sucias y además Sirius tenia que mover enormes artefactos de tortura que tenia Filch en las mazmorras, como unas cadenas atadas al techo que parecían tener sangre derramada.
- Esto es asqueroso, porque solo tengo que limpiar yo, la mayoría tiene marcas de sangre – Dijo Severus con un paño en su mano cubierto de sangre seca.
- Por lo menos tu no eres el que tiene que subirse al techo para sacar esta cadena, ni siquiera Filch tiene una escalera tan alta – Decía Sirius mientras miraba al techo, mientras estaba exhausto
Tuvo que subir con la escalera más alta ponerse de puntillas, en una posición peligrosa. Después tuvo que corre camas de tortura y miles de cosas más, se imaginaba que había mucha gente que faltaba las reglas en Hogwarts.
Cuando terminaron con todo el trabajo estaban muy sucios y cansados para discutir.
6.- Pruebas de Quidditch
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Ya había pasado cerca de un mes desde que habían entrado a Hogwarts, y ya se estaban a acostumbrando al ritmo de las clases.
Sirius se había convertido en una especie celebridad, al parecer Janne y Lily había esparcido que el fue él de la broma contra Snape, así que ahora todos los que le tenían antipatía a Snape, lo trataban como una especie de Dios.
*************

- Chicos mi madre esta enferma, así que tendré que ir a verla, Dumbledore me dio permiso de salir por unos días – Dijo Remus en tono nervioso.
- Espero se recupere tu madre Remus – Dijo Peter, tratando de subirle el animo.
- Por favor, consíganme toda la materia no quiero perder nada, especialmente Defensa Contra las Artes Oscuras – Dijo este.
- No te preocupes, te las conseguiremos si no nos quedamos dormidos – Dijo Sirius, con todo desanimado – El profesor sólo se a extendido con la materia sobre los hombres lobo – En ese Remus le lanzo una mirada tajante.
- Nunca se sabe cuando uno puede ser mordido – dijo él con un tono de pesadumbre.
- No te preocupes, si estos dos flojos se quedan dormidos yo copiare para ti – Dijo James.
- Gracias – Dijo Remus.
Para todos Remus era extremadamente cayado, a veces parecía que no existía, pero por lo menos con ellos era con quien más hablaba.
Pasaron unos días y Remus partió, todos le dieron buenos deseos para su madre y esperaban que mejorara, quisieron irlo a dejar al anden, pero el no les permito.
*************

Ya había pasado un día, siempre que iban a las Clases de Pociones terminaban en alguna riña con los chicos de Slytherin, pero eso solo hacia que el profesor bajara permanentemente los puntos a las dos casas, por esta situación era vitoreados por las otras dos casas de el colegio.
- Esto me esta hartando, la próxima vez que vea a Snape, le voy a romper la nariz – Decía Sirius mientras agitaba su puño en el aire.
- Solo conseguirás otro castigo – decía James.
- ¡Tu quieres que me quede allí observabando como se burla de nosotros! – dijo este.
- No, yo creo que tenemos que planear alguna venganza – dijo James, mientras Peter solo los miraba – Claro que esta vez nadie tiene que descubrirnos.
- Claro que no, no quiero otro castigo por ahora – y con una mirada burlona – Cuando este aburrido, me dejare atrapar – ellos rieron.
Cuando estaban llegando a la Sala Común de Gryffindor, desde afuera se oía un gran bullicio, cuando entraron había un gran tumulto en una pared que habitualmente era utilizada como fichero.
- ¿Qué pasa? – dijo James al acercarse.
- Están los horarios para las pruebas de ingreso al equipo de Quidditch – dijo uno de los chicos.
James moviéndose entre la gente leyó.
Las pruebas para el ingreso al equipo de Quidditch, son este
Sábado, esperamos su asistencia las escobas para la postulación
Serán las mismas el colegio.
Los que deseen presentarse entran que ir al estadio de Quidditch
A las 11:00 hrs.

Atte. Prof. McGonnagall y el Capitán del equipo Arthur Weasley.
El corazón de James latía a mil por hora, lo que más quería en el mundo era pertenecer al equipo de Quidditch, había sido su sueño de toda la niñez cada vez que su padre le había contado de su estadía en Hogwarts, y de que él fue Capitán. “Tengo que entrar” se dijo este.

Cuando había llegado el sábado, Remus ya había regresado, tenia muy mal aspecto, todos supusieron que su madre estaba muy mal. También para colmo James había caído en una terrible gripe, tuvo que pasa todo el día anterior en la enfermería.
- ¿No seria mejor que esperas al próximo año para entrar? – dijo Peter que aún lo notaba enfermo.
- No – Dijo este gangoso.
- ¿Y si sufres una recaída? – Dijo Remus, quien lucia mucho más enfermo, además traía muchos parches, por heridas.
- Entonces ustedes me llevaran a la enfermería – dijo tajantemente.
- Pero si tu mismo dijiste que no ibas a quedar, porque eras de primero, porque nunca a quedado un chico de primer año –Dijo Sirius.
- Ya dije, iré y ustedes me irán a apoyar – dijo este.
Cuando llegaron al estadio, James se dirijo hacia donde había una gran multitud en el centro de la cancha, mientras los otros iban a las gradas donde estaba la profesora McGonnagall y otro alumnos observando.
- Espero que no le suceda nada – dijo Remus preocupado.
Todos observaban expectantes, en el centro de la cancha estaba un chico organizando a todo el grupo, era el Capitán del equipo un chico llamado Arthur Weasley un chico alto y pelirrojo, iba en ultimo año. Al perecer ya les había dado las instrucciones a los chicos, porque todos tomaron las escobas y se elevaron en el aire, James se veía ligeramente mejor en salud.
- Estoy preocupado, le podría pasar algo –Repetía una y otra vez Remus.
- Calma, confiemos en que todo va a salir bien – decía Sirius no muy convencido.
En ese instante comenzó un partido de selección al parecer el capitán iba a ser el arbitro el partido para seleccionar a los chicos. Había mucha gente esperando participar en la selección, pero James había sido elegido para el primer partido, era el buscador.
- Vamos James, animo – gritaban en coro los chicos, mientras el movía una mano dando a entender que los escuchaba.
Todos se miraron notaban que James, no debería haber salido de la enfermería ese día. Comenzó el partido y todo iba muy bien, muy pocos chicos de primer año se habían presentado así que en ese partido él era el único. Los chicos solo miraban a James cuando él pareció notar a snith cerca de la portería del equipo contrario, descendió en picada, iba muy rápido, pero se detuvo repentinamente. Subió y volvió a observar el partido, de nuevo se echo en picada ahora el otro buscador lo seguía, había visto a snith muy cerca del suelo, cuando empezó a tomar ventaja al otro chico, cuando empezó a tambalearse algo le sucedía, los chicos se levantaron y fueron a la parte inferior de las gradas, vieron que caía de la escoba estaba desmayado, bajaron corriendo hacia la cacha, Arthur había pedido que el partido se detuviera, cuando de repente llego la enfermera del colegio era muy joven la señora Pomfrey.
- Salgan de mi camino, vengo a buscar al chico Potter que se escapo de la enfermería – decía ella, mientras la profesora McGonnagall se acercaba.
- No sabíamos que se había escapado, él nos dijo que usted lo dejo salir – Dijo Peter.
- Yo no dejaría salir a nadie en su estado – dijo ella tajante.
- Bueno Poppy, hay que llevar a este chico a la enfermería de nuevo, para que se mejore, después recibirá un castigo – dijo la profesora McGonnagall.
Peter, Remus y Sirius no supieron que hacer sólo, se fueron detrás de la enfermera para saber como estaba su amigo, pero cuando llegaron ella no los dejo pasar porque dijo que él estaba inconsciente debido a que había tenido una muy alta fiebre.
Cuando James estuvo bien la profesora McGonnagall solo se limito a llamarle la atención por haber ido con semejante fiebre a postulaciones para el Quidditch.
7.- El Duelo de Media Noche.

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Ya habían pasado un par de semanas desde la prueba de Quidditch, y en uno de sus ratos libres los chicos salieron al patio donde se encontraba un nuevo árbol que se llamaba “Sauce Boxeador”, era muy peligroso ya que al que se acercaba demasiado le propinaba un golpe con sus ramas, a pesar que todavía no era muy alto igual daba unos golpes bastante fuerte, los chicos frecuentemente se retaban para ver quien conseguía acercarse más sin ser golpeado. Los chicos se acercaron a ver como los otros jugaban con el árbol.
- Eso se ve muy peligroso – decía Remus notoriamente nervioso.
- Es una buena forma de gastar el tiempo – dijo Sirius.
- Seria mejor que hicieran sus deberes, no – dijo Peter.
- No creo que tengan interés en hacerlos – dijo James mientras de veía que la idea de acercarse al árbol le entusiasmaba muchísimo.
- Así que perdiendo el tiempo Potter – dijo Severus Snape mientras se acercaba hacia ellos – Veo que te gusta ese árbol.
- Claro, me encantaría verlo romperte esa cabezota – dijo James, cuando sus amigos lanzaban unas carcajadas.
- Ya veo, eres una especie de payazo para tus amigotes – dijo con malicia.
- Y veo que tu todavía no haces amigos, Severus – decía James mientras observaba alrededor de Snape.
- Si los tengo, pero a ellos todavía les quedan deberes por hacer.
Hubo un pequeño instante de silencio incomodo, cuando una chica de Slytherin se acercaba a donde ellos se encontraban.
- Hola Severus – dijo ella – que haces aquí con estos chicos de Gryffindor.
- Estaba observabando el árbol, Angelina.
Y se alejaron.
- Ese chico me tiene arto – dijo James.
- Yo creo que nadie los soporta, sólo los de Slytherin – dijo Sirius.
- El otro día oí comentar a un chico Huffenpuff, que es el mejor en la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, y siempre se adelanta a lo que va a decir el profesor, todos lo odian.
- No seria novedad – dijo Remus, y todos rieron.
Conversaron un par de horas hasta que llego la hora de la cena y tuvieron que entrar.

- Deberíamos hacerle algo – dijo de repente James.
- ¿Cuál es tu idea? – dijo Peter.
- Mm, yo creo que seria mejor hacerle algo de la que no sea en clases para no meternos en problemas.
- No me parece que puedas hacer algo así, tendríamos que conseguirnos su horario, y saber que es lo que hace en sus ratos libres – Dijo Remus.
- Por eso tenemos que hacer un plan.

Ya llevaban una semana pensando que hacer, y todavía no sabían que, asistían normalmente las clases.
- Chicos saquen sus ingredientes para la poción – Dijo el profesor Marcus Mordier de pociones. Todos mientras preparaban sus ingredientes, los chicos seguían pensando en que hacer mientras cortaban las raíces de un arbusto extraño con un nombre impronunciable.
- Todavía no se me ocurre que hacerle – Dijo James.
- Quizás te estas esforzando mucho en pensarlo - Dijo Sirius – Viste que mi broma fue cosa del momento, un impulso repentino – Dijo con una gran sonrisa.
- Tal vez deberías retarlo algún duelo o alguna cosa por el estilo – dijo Peter.
- Podría hacer, pero para eso necesitamos provocarlo.
- Eso no parece muy difícil, parece más irritable de lo que es una persona normal – Dijo Remus, mientras miraba a la mesa donde se encontraba Snape, que al parecer estaba discutiendo con su compañero de banco mientras hacia su poción.
- Bueno entonces eso será fácil, solo necesitamos que no hayan testigos.
- Entonces seria mejor seguirlo cuando salgamos – Dijo Sirius – tenemos que seguirlo hasta que se quede solo.
- Pero después tenemos clases – Dijo Remus.
- ¿Vas a ir a clases de Herbologia? – Le pregunto Sirius.
- Mm... nos pueden conseguir la materia chicos, nosotros tenemos que ir a molestar a Sevy – Dijo James.
- ¿Sevy? – Repitió, Peter sin entender.
- Creo que ese diminutivo le queda perfecto, se llama Severus cierto, y además rima con el cebo de su cabello – Dijo James, intentando de mantenerse serio, mientras los demás intentaban contenerse la risa.
- Ustedes, por qué conversan tanto deberían estar concentrados haciendo la poción – Dijo de repente el profesor, y inmediatamente se quedaron callados.
- Pero que le decimos a la profesora – Susurro Remus.
- Díganle que nos enfermamos del estomago, y que después que podamos de salir del baño – Sirius de sonrió – vamos y ir a la enfermería.
- Les dije que se quedaran callados.
Después de eso se no volvieron a conversar y esperaron a que llega la hora de salida. A penas sonó el timbre de salida, salieron en grupos separados, Remus y Peter se dirigieron a los invernaderos, mientras Sirius y James hacían como si se demoraban más en recoger sus cosas esperando a que Severus saliera.
- ¿Pensara quedarse todo el día allí conversando con el profesor? – Dijo Sirius.
- Espera, que ya saldrá – Dijo James, mientras notaba que unos amigos de Severus lo esperaban también – No va a estar sólo.
- Maldición, qué hacemos.
- Hay que seguirlos y esperar a que en algún lugar se quede solo o por lo menos saber que clase le toca.
En cuanto salió de las mazmorras ellos lo siguieron, iban a una distancia más o menos de unos cuatro metros, para que no lo notaran.
- Parece que se dirigen a Transformaciones – Dijo Sirius.
- Podríamos, hacerle algún hechizo.
- Tal vez romperle el bolso, cómo se llamaba el hechizo, lo leí en alguna parte.
- Creo que es el Diffindo, pero para hacerlo tenemos que acercarnos un poco - Se acercaron, cautela y James apunto su varita al bolso de Snape y dijo “ Diffindo”, se le rajo todo el fondo del bolso quebrándosele unos frasquitos de tinta y con todos sus libros dispersos por el piso.
- Vayan, yo los alcanzo – Dijo, yo todos los chicos de Slytherin siguieron hasta llegar al aula de Transformaciones.
- Hola, ¿Sevy qué te paso? – Dijo James con una sonrisa.
- ¿Cómo me llamaste?– En su cara se hizo inmediatamente una mueca horrible, dirigiéndose a Sirius
- Yo no hice nada – Dijo Sirius mientras se apoyaba en uno de los ventanales que daban hacia el patio del castillo.
- Eso si no lo creo...
- Fui yo, creo que te queda perfecto es diminutivo de Severus y a demás suena como cebo (por todo el que tienes en el cabello) – Mientras James dijo estas palabras, Snape miraba hacia la puerta del aula de Transformaciones.
- ¿Qué dijiste? – dijo furioso
- Lo que escuchaste – Dijo James amenazando a Snape, al pronunciar estar palabra el rostro de Snape, se crispo.
- ¡Comó te atreves!, iré...
- A buscar a un profesor, ¿por qué? sólo te he puesto un increíble sobrenombre, para decirles lo espectacularmente observador que soy – Mientras James decía esto Sirius se reía.
Severus se quedo mirando a James con el odio en su mirada.
- Qué piensas hacer ahora, pegarme o algo así, seria más divertido hacer un duelo, y para ponerlo más interesante como a media noche – Severus se quedo un momento pensando, pero sin quitarle la mirada de odio a James – A menos que le tengas miedo a el conserje Filch.
- No le tengo ningún miedo – dijo Severus - Nos vemos el viernes a media noche, en el jardín que queda dentro del castillo.
- Si no asistes, te vas a ser conocido como el mayor cobarde del Hogwarts – Mientras James decía esto, se escucho un grito que provenía de unos pasillos cercanos, era Peeves el poltergeist del colegio, sólo el fantasma de la casa de Slytherin era capaz de controlarlo.
- Entonces asistiré – dijo Severus, después se alejo lo más rápido posible hacia el aula de Transformaciones.
- Tenemos que escapar de aquí, sino Peeves nos va a delatar – Dijo James.
Salieron lo más rápido posible del pasillo.

Quedaban dos días para el duelo con Snape, los chicos tenían que concentrarse para las clases y además pensar en la broma, cada noche se dirigían a su habitación que a planear alguna broma, pero que nunca los convencía.
- ¿Qué vas a hacer James?, se supone que además tu vas sólo o ¿somos tus invitados de honor? – Dijo Sirius.
- Yo creo que igual los puedo llevar, incluso para que no sean vistos se podrían esconder en unos arbustos que hay allí.
- Pero todavía no sabemos que puedes hacer, ni siquiera sabemos hechizo de defensa y ataque, en Defensa de las Artes Oscuras el profesor dijo que nos iba que no los iba a ver hasta el próximo año – Dijo Peter.
- ¿Qué pretender hacer chicos? – Dijo una voz que salió de repente de un extremo de la habitación, donde se encontraba una cama.
- ¿Escuchaste todo lo que dijimos? – Dijo Remus.
- No, estaba dormido, sólo escuche el final – Dijo este chico que salía de la oscuridad, que parecía mucho más delgado de lo normal además de tener un aspecto de poco fiar - ¿Qué es lo que pretenden hacer?
- Una broma, a alguien que no conoces – Dijo James.
- Me llamo Mundungus Fletcher, y yo les podría conseguir algo – Todos lo miraron si dar crédito a lo que él les decía – Puedo pasarles algo de contrabando, de esos artefactos prohibidos en Hogwarts.
- ¿Cómo podrías conseguir algo así? – Dijo Sirius.
- Digamos que tengo mis contactos, ¿para cuando lo necesitan? – Dijo Mundungus.
- Para el viernes – Dijo James - ¿Pero que nos vas a pedir a cambio?
- Otro día tendrán que hacerme algún favor a mi – Dijo este.
Los chicos se miraron por unos segundos, intentando buscar en sus miradas algún signo de aceptación o reprobación, cuando.
- De acuerdo, pero el trato lo vas a ser conmigo, tiene que ser antes de media noche – Dijo James.
- Entonces, quedamos en que el viernes de voy a traer lo que necesitas.
En ese instante el chico salió de la habitación.
- ¿Habían visto antes a ese chico? – Dijo Sirius.
- No, pero parece que comparte la habitación con nosotros – Dijo Peter.

Ya la mañana siguiente seguían planeando que hacer con Snape, incluso registraron todos los productos de Zonko que tenia Sirius, ni siquiera unas bombas fétidas que tenían los convencía, eso que en la etiqueta aseguraban que a la persona que sea lanzada se le caería todo el cabello (lo cual seria un beneficio para Severus).

Cuando llego el viernes ya no sabían que hacer, no tenían ninguna idea y sólo quedaban horas para el encuentro, sólo tenían la esperanza que Severus estuviera igual.
- Ahora nos toca Clases de Vuelo, no hay que parecer preocupados cuando veamos Sevy – Dijo James.
- No te preocupes, además tu eres que no tienes que mostrarte nervioso – Dijo Sirius, dándole una palpada en la espalda.
Cuando llegaron al campo de Quidditch, la profesora les había puesto un campo de pruebas, y frente a ellos estaban los chicos Slytherin todos los miraban con detención, al parecer todos se había enterado de lo que iba a pasar en la noche, en la clase no paso nada interesante, a pesar que todo el mundo los miraba si se acercaban un poco a Severus.

Cuando quedaba menos de media hora para el duelo. no estaba el Mundungus en la habitación, y no tenían la menor idea de lo que iban hacer.
- Vamos y afrontemos las consecuencias, por lo menos en cualquier caso nosotros te podemos llevar a la enfermería – Dijo Sirius, y luego se pusieron en camino al patio que les había dicho Severus, cuando de repente escucharon que algo se acercaba.
- Me dijeron que unos chicos iban a estar aquí – Dijo una voz, que indudablemente era del conserje Filch.
- Este desgraciado nos tendió una trampa, él muy cobarde le avisó a Filch – susurro Sirius, en ese instante se escucho de nuevo a Filch.
- Hay estas chico, tu de nuevo creí que habías aprendido la primera vez – Eso los detuvo, se quedaron un rato allí, pero el había dicho “chico” que podría estar pasando.
- Pero Señor Filch, me tendieron una trampa, fue James Potter, él me reto a un duelo – Dijo Severus, notablemente preocupado.
- ¿Qué esta sucediendo? – susurro James.
- Ese chico tiene que estar cerca me dijeron que iban a ver 5 chicos aquí – Dijo Filch que se escuchaba cada vez más cerca.
Los chicos empezaron a corre, se podía escuchar fácilmente en flu flu de sus capaz al correr como eco en las paredes, pero no pararon hasta llegar a la sala común.
- Maldito Mundugus..., nos delato con Filch... – Dijo James entre jadeos.
- Ahora si tenemos problemas con Severus..., pensara que lo delatamos... – Dijo Remus, mientras se sentaba en uno de los sillones de la sala común – Será mejor que nos acostemos, quizás Filch viene a revisar si hay alguien despierto en la torre.
8.- Lluvia de Lechuza

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Ya había pasado cerca de un mes del supuesto duelo, cuando James le dijo Severus que todo había sido un mal entendido que cuando ellos había llegado escucharon a Filch cuando lo habían atrapado, lo que consiguió fue un puñetazo de parte de Severus, él no sé quejo porque habría hecho exactamente lo mismo.
Ese mismo día en la cena y el almorzó había llegado miles de lechuzas al castillo, empezaban a parecer en todos lados , incluso en clases a algunos profesores les había llegado algunas, que habían detenidos las clases para contarlas, algo extraño estaba sucediendo.
- ¿Por qué creen que llegan tantas lechuzas? – Dijo Remus, mientras comían.
- No, tengo idea – Dijo Peter, los alumnos de cursos mayores parecían estar preocupados la mayoría leía el diario Mágico el Profeta mientras cenaban.
- Algo serio tiene que haber sucedido – Dijo Sirius, que a lo lejos veía a su prima muy contenta con los chicos de Slytherin, ellos también tenían el Diario – Me esperan un poco.
- ¿A dónde vas? – Dijo James quien tenia un parche en su nariz por el puñetazo.
- A buscar el diario, quiero saber que esta pasando – Sirius se dirigió a la mesa de Slytherin hasta llegar donde estaba su prima.
- ¿Qué haces aquí? – Dijo ella en tono despectivo.
- Vine a ver si me prestas el Diario.
- ¿Qué acaso no sabes lo que paso? – Dijo ella sorprendida, mientras todos sus amigos miraban a Sirius como si es estuviera pudriendo sólo porque era de Gryffindor – Sucedió algo increíble, se encontró una familia muggle muerta por una maldición imperdonable – Su cara hizo un gesto de satisfacción cuando vio la expresión de espanto en el rostro de Sirius.
- ¿Me vas a prestar el diario? – Dijo este intentando conservar la calma.
- Antes de voy a presentar a mi novio, él Capitán de Quidditch del equipo de Slytherin, este año van a ganar la copa por séptima vez – Dijo Narcisa, mientras el chico le tendía la mano a Sirius, era el chico que estaba sentado al lado de ella – se llama Lucius Malfoy, y como sabrás proviene de una familia conocida por ser sangre limpia, tu también tienes que elegir una novia sangre limpia, sino arruinaras toda nuestra estirpe – Mientras dijo esto, a Sirius le corría más odio en las venas, el desde muy niño nunca entendió porque tenia que haber tantas diferencias con eso su mejor amigo había sido un muggle, hasta que su madre les hizo un hechizo para que se mudaran a otro lugar.
- ¿Me vas a dar el Diario Narcisa? – Dijo mientras se le estaba acabando la paciencia.
- Llévatelo, tenemos más – Dijo ella mientras se lo tiraba.
Mientras Sirius se dirigía de vuelta a la mesa de Gryffindor, leía el encabezado de la noticia “ Se encuentran tres Muggles muertos y un mago por la maldición Avada Kedavra”, cuando llego se sentó entremedio de James de Remus, Peter estaba enfrente.
- ¿Qué dice? – Dijo Peter.
Sirius comenzó a leer.
Se encuentran tres Muggles muertos y un mago por la maldición “Avada Kedavra”
El día de ayer, se encontraron 3 muggles muertos un una ciudad pequeña, al parecer fueron muertos por la maldición Avada Kedavra, no tenían ningún signo de haber sufrido alguno otro tipo razón, también se encontró allí a un famoso mago, el gran auror Robert Mckinkc al parecer ellos eran su familia, juntos arriba de la casa donde se encontraron los cuerpos había una marca y escrito en la habitación en las paredes estaba escrito “El Señor Tenebroso se alzara y terminara con toda la estirpe Muggle y Sangre Sucia de este mundo, pronto temeran mi nombre” Este mensaje estaba firmado con el nombre de Lord Voldemort.

Reportero del Profeta.
Tardaron un tiempo en poder decir alguna palabra.
- No será mejor que nos vayamos a acostar – Dijo Remus, nadie comento nada sólo se pararon y siguieron en silencio su camino.


Ya habían pasado un par de días, y Remus volvió a ir a ver a su madre, al parecer seguía mal.
Desde el día que salió en el diario el Profeta , una lluvia de Lechuzas invadía Hogwarts, los profesores siempre recibían lechuzas y los padres mandaban a sus hijos cartas recomendándoles que se cuidaran, y que en lo más apropiado era no meterse en problemas.
- Todos están muy nerviosos al parecer no hay muchas familias sangre limpia en esta casa – Dijo Sirius, mientras estaban en la sala común de Gryffindor.
- Lo que pasa es que por lo menos en mi caso somos sangre mezcla, en alguna época alguien de mi familia se caso con un muggle – Dijo James.
- Mi familia es sangre limpia, yo no me doy mucha importancia a eso, incluso creo que si me siguen presionando de que tengo que casarme con alguien que también provenga de una familia de sangre limpia – Mientras decía estoy se notaba en su rostro, el cansancio que le causaba esa idea - sólo me fuerzan a que me case con alguna hija de muggle.
- No es muy pronto para hablar de matrimonio – Dijo Remus.
- En una familia de sangre limpia, no lo es.
- Hola chicos – Dijo la chica llamada Janne que una vez les había hablado.
- Hola – Dijeron todos.
- ¿Han visto a Lily?
- No, ¿por qué? – Dijo James.
- Es que ella esta muy nerviosa por eso que dijeron en el Profeta, y estaban mandando cartas a su familia – Dijo ella – pero al parecer no le han respondido.
- ¿Ella cree que les ha pasado algo? – Dijo Remus.
- Es que su familia es muggle – Dijo ella en voz baja – no sabe bien si no han recibido las cartas o si su hermana las encontró.
- Pero si su hermana las encontró le va a responder – Dijo Sirius.
- No, su hermana es una muggle que no soporta la idea de que existan los magos.
- Pero, ¿hace cuánto que no la encuentras? – pregunto Remus.
- Como desde la hora de el almuerzo – Dijo ella
- Entonces te ayudaremos a buscarla – Dijo James poniéndose de pie.
Salieron de la sala común en grupos fueron James y Peter ; Sirius, Remus y Janne , se acercaba la hora de la cena así que tenían más o menos una hora sin tener que regresar a la sala común, para no meterse en problemas.
- Donde crees que puede haber ido – Dijo James antes de que se separan.
- Yo creo que puede esta en la pajarera con las lechuza, quizás regreso allí, o sino en la oficina de Dumbledore para pedirle ayuda – Dijo Janne.
- Ya entonces, ¿quién sabe donde queda la oficina de Dumbledore? – Dijo Sirius, cuando Remus levanto la mano.
- Entonces nosotros iremos a la pajarera – Dijo Peter.
En cuanto se separaron Remus los guiaba.
- ¿Cómo sabes donde queda la oficina de Dumbledore? – Dijo Janne.
- Es que mi madre se encuentra muy enferma, así que una vez al mes le pido a el Director si me puede dejar ir a verla – Dijo este, después de un rato de seguir caminando llegaron a un vestíbulo donde, Remus susurro – “Malteada de Chocolate”.
- Estas bromeando, esa no puede ser la contrase... – Mientras Sirius decía esto apareció una escalera circular, subieron las escaleras.
- Eh... Señor, ¿esta allí? – Dijo Remus.
- ¿Qué desean chicos? – Dijo una voz que provenía de detrás de ellos.
- Señor, estamos buscando a Lily Evans no la hemos visto desde el medio día y creíamos que podría haber venido hablar con usted – Dijo Janne.
- La señorita Evans si vino hoy a hablar conmigo, me pidió si podría conseguirle un teléfono (un aparato muggle) para comunicarse con su familia – Dijo – Le di permiso para que saliera con un profesor a un pueblo cercano, ya tiene que estar por llegar. No se preocupen vayan a cena.
Se dirigieron esta vez más relajados conversando y bromeando llegaron al Gran Salón.
- Hola, y ¿Cómo te fue? – Dijo Janne al notar que estaba Lily sentada entre James y Peter.
- La profesora McGonnagall, me acompaño a un pueblo llamado Hogsmeade, y cuando ya había llamado a mi madre me invito a tomar una cerveza de mantequilla, fui exquisita – Dijo ella.
- No se supone que no dejan ir chicos de primero y segundo año a ese pueblo – Dijo Peter.
- El Director me dio un pase especial, con la condición que un profesor me acompañara.
Siguieron con la conversación hasta que ya era hora de dormir, los chicos deseaban que pronto llegaran a tercero para poder ir a Hogsmeade y pasear por todas las tiendas mágicas que habían allí, un pueblo de brujos sonaba muy interesante.

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Continuara.....
Continua - - - - > Aqui
Casi termino 4 año, pronta a empezar el quinto
Si quieren escribirme mi mail es franci_black@yahoo.es
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